Los licuados proteinicos realmente funcionan?

Es una tendencia común empezar la casa por el tejado cuando se van a emprender nuevos proyectos, y el inicio de las sesiones del gimnasio no son una excepción. Lejos de intentar empezar poco a poco, una de las primeras dudas entre los novatos suele ser la toma de suplementos, donde las proteínas en polvo son el caballo de batalla de esta industria en auge. Sin embargo, su utilidad puede ser prácticamente nula.

Si bien es cierto que las proteínas son un nutriente esencial para la vida, y reducir su ingesta en exceso puede ser mucho más problemático que reducir las grasas o los carbohidratos, tomarla en forma de suplementos no tiene porqué ser la primera opción, aunque suele serlo: un estudio llegó a la conclusión de que más de la mitad de los usuarios de un gimnasio suelen consumir de forma cotidiana suplementos de proteínas, y en muchas ocasiones un entrenamiento común y corriente no requiere de tal suplementación.

las proteínas no solo son necesarias para mantener y crear nuevo músculo, sino que tienen funciones esenciales de cicatrización y reparación de tejidos, funciones hormonales y enzimáticas, y también pueden llegar a ser como fuente de energía si se requiriese.

Sin embargo, el objetivo final de las personas que toman suplementos suele ser ganar músculo, perder grasa y optimizar el entrenamiento. Y sí, los estudios confirman que la toma adicional de proteínas ayuda al desarrollo muscular y la fuerza, siempre y cuando el entrenamiento que se lleve a cabo sea adecuado, dado que un contexto sin estimulación muscular suficiente haría que los suplementos sean poco útiles.

Durante décadas el debate sobre la necesidad real de proteínas ha dado lugar a múltiples estudios relacionados con la búsqueda de un desarrollo muscular óptimo. Actualmente lo que sí se sabe es que, para mantener la masa muscular y no caer en la desnutrición, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un individuo sano debería consumir alrededor de 0,8 gramos por kilo y día de proteínas. O lo que es lo mismo, alrededor de 60 gramos de proteínas al día si se pesa 75 kilos aproximadamente. Sin embargo, cada vez son más los expertos que abogan por aumentar este “pacto de mínimos”.

Sin embargo, si lo que se busca es ganar masa muscular y mejorar el estado físico, la recomendación actual es llegar a duplicar estas recomendaciones o incluso superarlas, consumiendo entre 1,4 y 2 gramos/kilogramos/día de proteínas, con el objetivo de mejorar la reparación muscular, la recuperación, y potenciar la hipertrofia muscular. Si se lleva a cabo una buena estimulación muscular (levantamiento de peso) junto a un consumo adecuado de proteínas, se puede lograr una síntesis de proteínas musculares, un proceso natural donde se produce músculo nuevo para reparar los daños sufridos durante el entrenamiento. O lo que es lo mismo, se produce una adaptación del organismo al entrenamiento.

Dicho proceso de síntesis parece aumentar si se toman proteínas antes o después del entrenamiento, y por ello los batidos de proteínas han ganado cada vez más popularidad. Sin embargo, no son tan necesarios como suelen venderse.

Los batidos, no siempre necesarios

Actualmente también es motivo de debate la cantidad de proteína que debería consumirse dentro de una misma comida. Suele creerse que dicha cantidad debe estar alrededor de los 20-25 gramos de proteína, que curiosamente coincide con la cantidad de proteínas de un cazo de suplementos en polvo. Y, si se supera dicha dosis, el resto de proteína se usa en forma de energía o se excreta por la orina, pero que no colabora en la síntesis muscular como tal. 

Por otro lado, también suele creerse que el conocido como “efecto muscular completo“, donde la síntesis de proteínas muscular es máxima, abarca los primeros 90-120 minutos tras el entrenamiento e ingesta de proteínas. Y eso incluso teniendo en cuenta que los aminoácidos de las proteínas siguen estando disponibles en el torrente sanguíneo tiempo después, pudiendo estimular aún más la síntesis proteica muscular. Es un efecto también conocido como “ventana anabólica“.

Por ello, no son pocos los individuos que han sugerido que hay una cantidad finita de proteína que el músculo puede usar en una sola sesión, y que debería permitirse que los niveles de aminoácidos en sangre vuelvan a su rango previo antes de la siguiente comida.

Sin embargo, la realidad es que de momento no está totalmente claro cuánta es la cantidad de proteína real que se puede usar de forma eficaz en este proceso de ganancia muscular en una sola toma; puede variar mucho entre individuos, dependiendo del sexo, edad, nivel de entrenamiento, intensidad y número de entrenamientos semanales, y un largo etcétera.

Todas estas conclusiones proceden de estudios llevados a cabo con proteína de suero, cuyos aminoácidos alcanzan su pico máximo sanguíneo rápidamente y por un corto espacio de tiempo tras su ingestión. Se considera por ello una proteína de “acción rápida”. Sin embargo, la proteína de la leche, que contiene proteínas de acción rápida y lenta, también ha demostrado dar lugar a una síntesis de proteínas musculares más sostenida, dado que la liberación de sus aminoácidos es más lenta, algo que contradice esta hipótesis sobre ganancia muscular completa cortoplacista.

De hecho, la mencionada “ventana anabólica” puede llegar a extenderse hasta 24 horas según el nivel de entrenamiento de cada individuo, y se va reduciendo cuanto más avanzado sea dicho individuo, pero no abarca tan solo las primeras 2 horas en ningún caso según la evidencia científica actual.

En otras palabras, con los estudios realizados hasta ahora, este efecto muscular completo que se habría generalizado a cualquier tipo de proteína tan solo se produciría en la proteína de suero dada su absorción rápida, pero no en cualquier tipo de proteína. Por ello, la oxidación de sus aminoácidos se produciría al tomar cantidades superiores a los 20 gramos por comida, “desechando” el resto para otros findes. Pero no todas las proteínas son iguales.

De hecho, consumir más de 20 gramos de proteínas en una sola comida no tiene por qué ser un desperdicio, sobre todo si se consumen a través de comida real y no suplementación, pues su absorción no será rápida con un pico de poco tiempo, sino mucho más sostenida en el tiempo, dado que los alimentos también poseen otro tipo de macro y micronutrientes que hay que digerir conjuntamente.

Así pues, la recomendación actual es que el consumo de proteína por cada comida sea alrededor de 0,25 gramos/kilo, o lo que es lo mismo, entre 20 y 40 g de proteínas por comida, siendo un rango óptimo en la población general cuando se quiere ganar masa muscular, y con el objetivo de buscar dicha ganancia. Si el objetivo es el mantenimiento corporal sin más, la cantidad de proteína puede ser algo menor.

Por qué consumir proteína es saludable

El consumo de proteínas no solo debe centrarse en la ganancia muscular. Se sabe que el aumento de consumo de proteínas ayuda también en la pérdida de peso y en el mantenimiento de músculo durante dicha pérdida, dado su poder saciante, siempre que se consuman en el contexto de una dieta saludable e hipocalórica en ese momento.

COMO FUNCIONA LA MEMORIA.

La Memoria es una función cerebral y como tal se construye anatómicamente en el cerebro, existen partes en el cerebro que retienen la información y la echan a andar cuando es necesaria, somos una máquina de comparación, el cerebro siempre está comparándonos de hoy a diferentes épocas de nuestra vida, es un proceso memorístico, este proceso de comparación lo utilizamos para ser mejores en tomar una decisión o para garantizar un éxito inmediato, ya que el cerebro está hecho para funcionar de forma inmediata, cuando tú le das una meta a largo plazo y le ofreces esfuerzo disminuye la sensación de lograrlo, Pero si tú le dices me contestas esto y te voy a dar un gran premio La respuesta es inmediata ya que la satisfacción es muy grande y es aquí donde existe la comparación.

La memoria se encuentra en una parte del cerebro que se llama hipocampo, cuando te propones a evocar algún aspecto de la vida en el pasado la parte del cerebro que está funcionando es el hipocampo el hipocampo contiene la amígdala cerebral, que es la encargada de generar una emoción al recordar algún suceso del pasado, ya que el hipocampo no contiene emociones. Es por esto que la emoción amplifica señales, si le das un estímulo positivo amplifica las señales, si se le da un estímulo negativo si al suceso se le vincula con una emoción es más fácil para el hipocampo guardar ese recuerdo

Los principales factores para no tener una buena memoria son el estrés, la alimentación y las horas de sueño. Construir nuestros recuerdos en base a los errores y el dolor genera una mayor fijación en la memoria, es por ello que recordamos con mayor facilidad las experiencias negativa, pero podemos incorporar neuronas inteligentes para transformar esas emociones negativas en positivas, nos construimos como seres humanos a través de la memoria y nos va capacitando para ser las personas que queremos ser, el contexto social es determinante para integrar esas memorias como positivas o negativas, es importare conocer esto para darse cuenta que podemos estar influenciados por una construcción social en nuestro cerebro del como percibimos los hechos, y es así como concientemente podremos generar memorias positivas en nuestro cerebro.

Las recomendaciones para mejorar nuestra memoria son dormir mejor, reír mas, hacer ejercicio, alimentarse sanamente, tener una red social positiva y no olvidar que el tener una buena memoria requiere de nuestra participación.

Vinculan el Virus del Herpes común, con el desarrollo de Esclerosis Multiple.

 Los investigadores pudieron demostrar que los pacientes con EM (Exclerosis Multiple) portan el virus del herpes 6A en mayor medida que los individuos sanos. Los hallazgos, publicados en Frontiers in Immunology, apuntan a un papel para el HHV-6A en el desarrollo de la EM

La esclerosis múltiple, EM, es una enfermedad autoinmune que afecta el sistema nervioso central. La causa de la enfermedad no está clara, pero una explicación plausible es que un virus engaña al sistema inmunitario para atacar el propio tejido del cuerpo. 

El herpesvirus humano 6 (HHV-6) se ha asociado previamente con la EM, pero en esos estudios no fue posible distinguir entre 6A y 6B. Mediante el aislamiento del virus de individuos enfermos, los investigadores han podido demostrar que el HHV-6B puede causar afecciones leves como la roséola en los niños, pero no está claro si el HHV-6A es la causa de alguna enfermedad.

Según las estimaciones, hasta el 80 por ciento de todos los niños están infectados con el virus HHV-6 antes de los 2 años de edad, y muchos también tienen protección en forma de anticuerpos contra este virus en particular por el resto de sus vidas. Pero dado que no ha sido posible distinguir las dos variantes después de la infección, ha sido difícil decir si el HHV-6A o B es un factor de riesgo para la EM.

Sin embargo, en este estudio, los investigadores pudieron distinguir entre los virus A y B mediante el análisis de anticuerpos en la sangre contra las proteínas, proteína temprana inmediata 1A y 1B (IE1A e IE1B), que divergen más entre los dos virus.

«Este es un gran avance tanto para la investigación de la EM como del virus del herpes», dice Anna Fogdell-Hahn, profesora asociada del Departamento de Neurociencia Clínica del Instituto Karolinska y una de las autoras principales del estudio. 

«Por un lado, respalda la teoría de que el HHV-6A podría ser un factor que contribuye al desarrollo de la EM. Además de eso, ahora podemos, con este nuevo método, descubrir qué tan comunes son estos dos tipos diferentes de HHV- 6 son, algo que no hemos podido hacer anteriormente».

Los investigadores compararon los niveles de anticuerpos en muestras de sangre de unos 8,700 pacientes con EM con más de 7,200 personas sanas cuyo género, fecha de nacimiento, fecha de muestra de sangre y otros factores coincidían con aquellos con EM. 

Llegaron a la conclusión de que las personas con EM tenían un 55 por ciento más de riesgo de portar anticuerpos contra la proteína HHV-6A que el grupo de control. En un subgrupo de casi 500 personas, cuyas muestras de sangre se extrajeron antes del inicio de la enfermedad, el riesgo de desarrollar EM en el futuro se duplicó con creces si tenían una infección viral 6A. 

Cuanto más jóvenes eran las personas cuando se descubrió el virus por primera vez en la sangre, mayor era el riesgo de desarrollar EM en el futuro. HHV-6B, por otro lado, no se asoció positivamente con la EM. En cambio, los pacientes con EM tenían niveles más bajos de anticuerpos contra IE1B que aquellos sin EM.

Los anticuerpos contra el virus de Epstein-Barr (VEB), otro virus del herpes que también está asociado con la EM, se analizaron con el mismo método y los investigadores pudieron demostrar que las personas afectadas con ambos virus tenían un riesgo aún mayor de EM. Esto indica que varias infecciones de virus podrían estar actuando conjuntamente para aumentar el riesgo de EM.

Tanto el HHV-6A como el 6B pueden infectar nuestras células cerebrales, pero lo hacen de formas ligeramente diferentes. Por lo tanto, ahora es interesante avanzar e intentar mapear exactamente cómo los virus podrían afectar la aparición de la Esclerosis Multiple.

Dios Existe.

Me parece InteresanteDIOS SI EXISTE.

Un profesor de la Universidad de Berlín propuso un desafío a sus alumnos con la siguiente pregunta:
“¿Dios creó todo lo que existe?”
Un alumno respondió, valientemente:
Si, Él creó …
¿Dios realmente creó todo lo que existe?
Preguntó nuevamente el maestro.
Sí, señor, respondió el joven.
El profesor respondió: “Si Dios creó todo lo que existe,
¡entonces Dios hizo el mal, ya que el mal existe!
Y si establecemos que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos,
¡entonces Dios es malo!!”

El joven se calló frente a la respuesta del maestro, que feliz, se regocijaba de haber probado, una vez más, que la fe era un mito.

Otro estudiante levantó la mano y dijo:
¿Puedo hacerle una pregunta, profesor?

Lógico, fue la respuesta del profesor.

El joven se paró y preguntó:
Profesor, ¿el frío existe?
¿Pero que pregunta es esa?… Lógico que existe, ¿o acaso nunca sentiste frío?

El muchacho respondió: “En realidad, señor, el frío no existe.

Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío, en verdad es la ausencia de calor.

Todo cuerpo o objeto es factible de estudio cuando posee o transmite energía;
el calor es lo que hace que este cuerpo tenga o transmita energía”.

Y, ¿existe la oscuridad? Continuó el estudiante.

El profesor respondió:
Existe.

El estudiante respondió:

La oscuridad tampoco existe.
La oscuridad, en realidad, es la ausencia de luz.

“La luz la podemos estudiar,
¡la oscuridad, no!

A través del prisma de Nichols, se puede descomponer la luz blanca en sus varios colores,
con sus diferentes longitudes de ondas.

¡La oscuridad, no!

“¿Como se puede saber qué tan oscuro está un espacio determinado?
Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio.”

“La oscuridad es una definición utilizada por el hombre para describir qué ocurre
cuando hay ausencia de luz.”

Finalmente, el joven preguntó al profesor:
Señor, ¿EL MAL EXISTE?

El profesor respondió: Como afirmé al inicio, vemos estupros, crímenes, violencia
en todo el mundo. Esas cosas son del mal.

El estudiante respondió:
“El mal no existe, Señor, o por lo menos no existe por sí mismo.
El mal es simplemente la ausencia del bien…

De conformidad con los anteriores casos, el mal es una definición que el hombre inventó
para describir la ausencia de Dios.”

Dios no creó el mal.
… El mal es el resultado de la ausencia de Dios en el corazón de los seres humanos.

Es igual a lo que ocurre con el frío cuando no hay calor, o con la oscuridad cuando no hay luz.

El joven fue aplaudido de pié, y el maestro, moviendo la cabeza, permaneció en silencio …

El director de la Universidad, se dirigió al joven estudiante y le preguntó:

¿Cuál es tu nombre?

El alumno respondió; ALBERT EINSTEIN…